Red Iberoamericana de Investigación en Imaginarios y Representaciones (RIIR)

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Proyecto internacional: Estado de la investigación en Iberoamérica en torno a los imaginarios y las representaciones sociales.

Equipo de investigación

Coordinación general:

Dr. Felipe Aliaga Sáez. Universidad Santo Tomás – Colombia

Dra. María Lily Maric. Universidad Mayor de San Andrés – Bolivia.

Equipos por países:

Argentina: Paula Vera. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Bolivia: María Lily Maric. Universidad Mayor de San Andrés.

Brasil: Danielle Perin Rocha Pitta. Universidad Federal de Pernambuco

Colombia: Cristhian Uribe, Carol Ramírez, Camila Contreras y Felipe Aliaga. Universidad Santo Tomás y Universidad de La Salle.

Chile: Rubén DittusOscar Basulto e Ignacio Riffo. Universidad Central de Chile, Universidad Católica de la Santísima Concepción y Universidad Autónoma de Barcelona.

Ecuador: Diego Apolo. Universidad de las Américas.

España: Enrique Carretero. Universidad de Santiago de Compostela.

México: Lidia Graciela Girola Molina y Martha de Alba. Universidad Autónoma Metropolitana – Azcapotzalco y Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa, México DF.

Venezuela: Luz Gisella Pargas López y Luis Alfonso Rodríguez Carrero. Universidad de Los Andes (ULA).

 

Proyecto con el aval académico de la Facultad de Sociología de la Universidad Santo Tomás-Colombia. 

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img-13Este proyecto se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional

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Resumen

El debate académico en torno a los imaginarios y las representaciones sociales se nutre desde la obra de diversos autores, en torno a los cuales se han generado vertientes de pensamiento y el desarrollo en distintas partes del mundo de una serie de grupos de investigación especializados en estas materias.

Son diversas las formas de triangulación que se pueden observar y los avances investigativos que se han alcanzado, cuestión que centra el interés de esta investigación, que espera conformarse como un estado del arte a nivel iberoamericano, identificando temáticas y campos de estudio en los diferentes países que se articulan  a través de la Red Iberoamericana de Investigación en Imaginarios y Representaciones (RIIR). De esta manera, se busca identificar tipos de investigación, determinar las triangulaciones entre enfoques teóricos e investigación aplicada y enunciar las áreas y tendencias que se estén generando.

La investigación fundamentalmente se llevará a cabo a través de información de segunda fuente,  por medio de análisis hermenéutico de textos, cuestión que será adelantada por los equipos de cada país.

No existe un estado del arte de esta envergadura, que por primera vez presentaría una amplia descripción de la investigación que se ha llevado o está siendo llevada a cabo. Reúne para su ejecución investigadores de diferentes países, disciplinas y universidades, lo que lo constituye como un  proyecto internacional, interdisciplinario e interinstitucional.

Planteamiento del problema

Existe una serie de fenómenos que se enmarcan en procesos de construcción de sentido compartido en donde operan figuras simbólicas, estructuras de pensamiento, memorias colectivas, formas arquetípicas, entre otros elementos que van construyendo, de-construyendo y haciendo circular lo que se ha denominado como imaginarios  y/o representaciones sociales. Hay múltiples investigaciones en el mundo que se adscriben a estos conceptos como elementos que pueden ser analizados, desde diferentes enfoques teóricos y metodológicos; esto ha derivado en la existencia de una serie de pensadores que ofrecen pautas para investigadores y grupos de investigación en el mundo, que se dedican a estas materias y que han publicado innumerables obras, fruto del trabajo desde diferentes disciplinas.

Autores como Cornelius Castoriadis, Gilbert Durand, Michel Maffesoli, Manuel Antonio Baeza, Enrique Carretero, Armando Silva, etc., han abordado los imaginarios sociales; Emile Durkheim, Serge Moscovici, Denise Jodelet, Stuart Hall, etc., el ámbito de las representaciones; lo que ha dado como resultado una gran cantidad de material teórico que sirve de base para la investigación en diferentes campos científicos. Se han compartido enfoques y creado novedosas combinaciones interdisciplinarias para la interpretación de los fenómenos sociales.  Este proceso ha dado origen  a múltiples grupos de investigación, a modo de ejemplo: “Centro de estudios sobre el imaginario” (Argentina)[1]; “Centre de recherche sur l’imaginaire” (Bélgica)[2]; “Associação Ylê Setí do Imaginário” (Brasil)[3]; “GRIPAL. Groupe de recherche sur les imaginaires politiques en Amérique latine” (Canadá)[4]; “Grupo Compostela de Estudios Sobre Imaginarios Sociales” (GCEIS) (Chile); “Grupo Prácticas culturales, imaginarios y representaciones” (Colombia)[5]; “Poder y representación. Transferencias culturales en la época moderna” (España)[6]; “Centre de recherche sur l’imaginaire” (Francia)[7]; “PHANTASMA. Centrul de Cercetare a Imaginarului” (Rumanía)[8]; Cattedra Unesco “Cultural and comparative study on imaginary” (Italia)[9].

Este amplio panorama científico nos muestra que existe un gran interés por estas materias, ante lo cual surge la necesidad de conocer las investigaciones que se estén llevando a cabo, su pluralidad de objetos de estudio, perspectivas teóricas y metodológicas, y formas de triangulación, entendiendo esta como la describe María Cea D’Ancona citando a Denzin (1975), “a) Triangulación de datos. b) Triangulación de investigadores. c) Triangulación teórica, d) Triangulación metodológica (intramétodo y entre métodos)” (Cea, 2001:49).  Se trata de realizar un estado del arte sobre la investigación propiamente dicha en torno a los imaginarios y las representaciones, el cual lo asumimos desde la perspectiva de Absalón Jiménez (2004: 32) “estamos hablando de la necesidad hermenéutica de remitirnos a textos que a su vez son expresiones de desarrollos investigativos, dados desde diversas percepciones de las ciencias sociales y escuelas de pensamiento”.

De esta manera es importante conocer este quehacer investigativo para ver por donde se está moviendo la ciencia social en estos campos de estudio, y cuáles son las tendencias investigativas que se están estableciendo en los últimos años, en cuanto “En los estados del arte se establece la necesidad de revisar y cimentar los avances investigativos realizados por otros, aclarar rumbos, contrastar enunciados provisionales y explorar nuevas perspectivas de carácter inédito, ya sea con respecto a los objetos de estudio, sus formas de abordaje, percepciones, paradigmas y metodologías, incluyendo el tipo de respuestas al que se ha llegado”(Jiménez, 2004:33).

Este estudio se contextualiza en el espacio geográfico iberoamericano,  con la intención de indagar en la existencia de las principales temáticas y campos de estudio, buscando conocer distancias o similitudes en la investigación realizada en los distintos países, cuestión que articula a la Red Iberoamericana de Investigación en Imaginarios y Representaciones (RIIR) en torno a este proyecto. De esta forma se hace importante llevar a cabo estudios de esta naturaleza, y responder a la pregunta de cómo se está desarrollando la investigación en torno a los imaginarios y las representaciones en Iberoamérica, cuestión que hasta el momento no ha sido abordada.

Objetivos

Objetivo general:

Identificar la investigación en torno a los imaginarios y las representaciones sociales en Iberoamérica.

Objetivos específicos:

  • Establecer tipos de investigación en imaginarios y representaciones sociales en los diferentes países iberoamericanos.
  • Determinar triangulaciones entre enfoques teóricos e investigación aplicada en imaginarios y representaciones sociales.
  • Enunciar las áreas y tendencias de la investigación en imaginarios y representaciones sociales en Iberoamérica.

Justificación

Es a través de investigaciones en torno a las mismas investigaciones que se pueden rastrear campos teóricos y metodológicos y sus triangulaciones, como también se puede rastrear la interdisciplina, ya que los trabajos pueden estar ofreciendo pistas de traspaso de fronteras disciplinarias, dado que las investigaciones abordan un tema utilizando varios encuadres o perspectivas (Roberto Hernández Sampieri et. al., 2010); ya que como indican Aliaga y Pintos (2012:11), “se asume que la ciencia social y las demás ciencias, son de por sí limitadas a sus propias definiciones, lo cual deja de manifiesto la necesidad fundamental del diálogo entre las disciplinas, para poder alcanzar un tratamiento lo más amplio posible de los fenómenos a estudiar”. De esta manera encontrar los elementos de interdisciplinariedad o proponer los caminos puede ser uno de los importantes frutos de esta investigación, ya que “la investigación hoy en día necesita de trabajo multidisciplinario, lo cual contribuye a que se realice en equipos integrados por personas con intereses y aproximaciones metodológicas diversas, que refuerza la necesidad de usar diseños multimodales” (Creswell, 2009, en: Hernández et. al., 2010: 549).

Analizar la forma en que se viene investigando nos puede abrir pautas a la comprensión de la interrelación en las formas de la investigación científica en las ciencias sociales, ya que “cabe apuntar que las maneras de investigar cambian a medida que se transforma la composición de la sociedad, ante lo cual no hay teorías o modelos que podamos definir como verdades o dogmas científicos, ya que pueden tener operatividad en determinados momentos o servir como esquemas de análisis para algunas cuestiones”(Aliaga y Pintos, 2012:11). En este sentido, esta investigación nos ayudará a encontrar causas o efectos que se están tratando de identificar, analizar, describir, etc., es decir, donde apuntan los estudios, pudiendo observar distintas posibilidades de acercamiento a fenómenos sociales, considerando que comprender la realidad es un proceso complejo, dada la condición multi-causal y multi-efecto de todo fenómeno, siguiendo la idea de causalidad de Niklas Luhmann (1996: 79), en donde “la causalidad es un esquema de observación del mundo: siempre es posible buscar más causas de las causas; y de los efectos buscar más efectos, por ejemplo, efectos colaterales. El esquema de causalidad tiene límites fundamentales, ya que nunca se podría incluir, en él, la totalidad de las causas en el mundo”.

Este estado del arte nos ayudará a comprender por donde se están moviendo los intereses investigativos, dentro de la pluralidad de causas y efectos que se pueden ver descritas en las diferentes investigaciones, ya que como apunta Absalón Jiménez “los estados del arte no se acercan a la principal fuente del conocimiento social, que es la realidad, la experiencia como tal y la cotidianidad; más bien, parten de un producto de lo dado y acumulado por las ciencias sociales” (Jiménez, 2004: 31). El autor indica que los estados del arte contribuyen a identificar nuevos caminos para la investigación y no partir de la nada.

Este estudio al enfocarse en Iberoamérica, se enmarca en lo que la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) ha denominado “Espacio Iberoamericano de Conocimiento” el cual según José García y Marisol González (2011:32) “tiene por objetivo el desarrollo de un espacio interactivo y de colaboración en los ámbitos de educación superior y la investigación como rectores del conocimiento científico y tecnológico, que debe estar articulado con la innovación y el desarrollo”. De esta manera esta investigación puede ofrecer un material para aumentar las posibilidades de investigar en Iberoamérica en torno a los imaginarios y las representaciones, ya que “el estado del arte representa el primer insumo, y tal vez el más importante, para la iniciación de cualquier tipo de investigación” (Jiménez, 2004:35).

Cabe agregar que este proyecto se comienza a discutir con motivo de la visita del coordinador general de la Red Iberoamericana de Investigación en Imaginarios y Representaciones (RIIR)[10], Dr. Felipe Aliaga, al Instituto de Estudios Bolivianos (IEB) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA)[11], en La Paz-Bolivia,  en la cual se formalizó el ingreso del IEB como la institución representante de Bolivia en la red. En la ocasión se acordó que la representante del IEB será la Dra. María Lily Maric. En relación a este trabajo de colaboración internacional se comienza a desarrollar el proyecto para escribir el primer libro[12] sobre el estado de la investigación en Iberoamérica en torno a los imaginarios y representaciones sociales, con la finalidad de ir identificando las principales líneas de investigación y las tendencias en los diferentes países vinculados a la red. En aquella ocasión se acordó que los coordinadores del proyecto serían Dr. Aliaga y la Dra. Maric.

Es importante destacar que no existe un estado del arte de esta envergadura, que por primera vez presentaría una amplia descripción de la investigación que se ha llevado o está siendo llevada a cabo. Reúne para su ejecución investigadores de diferentes países, disciplinas y universidades, lo que lo constituye como un  proyecto internacional, interdisciplinario e interinstitucional.

Estado del arte

Un esbozo de la investigación en torno a los imaginarios sociales lo constituye el artículo de Felipe Aliaga y Juan Luis Pintos (2012), denominado “La investigación en torno a los imaginarios sociales. Un horizonte abierto a las posibilidades”, el cual es la introducción al monográfico extraordinario Investigación social en torno a los imaginarios sociales, publicado en la Revista de Investigaciones políticas y sociológicas (RIPS) Vol. 11, Nº 2, coordinado por los mismos autores. En este trabajo se describe brevemente una serie de grupos de investigación dedicados al estudio de lo imaginario, dentro de ellos los que pertenecen a la federación internacional Groupement Coordonné des Centres de Recherche sur l’Imaginaire (GRECO-CRI). También se identifican dos corrientes intelectuales, la francesa, desde el pensamiento de autores como Emile Durkheim, Gilbert Durand, Cornelius Castoriadis, Georges Blandier y Michel Maffesoli; y la corriente iberoamericana, desde autores como Juan Luis Pintos, Manuel Antonio Baeza, Enrique Carretero, Celso Sánchez Capdequí, Armando Silva, entre otros. El trabajo concluye  “el sentido que tiene esta introducción es abrir una vía que hasta ahora no ha sido transitada y animar a los diferentes investigadores implicados a seguir este u otro esbozo ampliando y profundizando las referencias aquí iniciadas” (Aliaga y Pintos, 2012:17).

La investigadora Lidia Girola en 2012, publica el capítulo denominado “Representaciones e Imaginarios sociales. Tendencias recientes en la investigación”, en el libro de Enrique De la Garza y Gustavo Leyva, (eds.). Tratado de metodología de las ciencias sociales: perspectivas actuales (México D.F.: Fondo de Cultura Económica). En este trabajo la autora realiza algunas distinciones entre las nociones de representaciones e imaginarios sociales; abordando el concepto de representación colectiva desde Emile Durkheim al de representación social de Serge Moscovici. Girola menciona que existen diversas propuestas metodológicas para el análisis de las representaciones sociales, y que del pensamiento de Moscovici han surgido diversas corrientes, por ejemplo la “escuela clásica”, la “escuela de Aix-en-Provence”, la “Escuela de Ginebra”; así también hay investigadores en España y América Latina, destacando en el continente las aportaciones del Grupo de Trabajo de Imaginarios Latinoamericanos.

Particularmente en México existirían diversos grupos, la autora indica:  “La complejidad y riqueza de los estudios recientes sobre representaciones sociales hacen sumamente difícil hacer aquí un recuento exhaustivo del estado del arte en el tema, por lo que me limito a decir que existen estudios sobre representaciones sociales del cuerpo, el trabajo, el policía auxiliar, el desempleo (Cfr. Rodríguez Salazar, García Curiel, 2007); la escuela, mitos de origen en comunidades rurales (Cfr. Arruda, de Alba, 2007); el papel de la enfermera en la sociedad actual (Araya, 2002) y un largo etcétera. Las citas y sitios en Internet aumentan exponencialmente, día con día” (Girola, 2012:410).

Girola hace una genealogía del concepto de imaginarios sociales desde los años setenta con autores como Emile Durkheim, Cornelius Castoriadis, Benedict Anderson, John R. Searle; hasta los años noventa en donde a nivel Iberoamericano la problemática de lo imaginario es analizada por Juan Luis Pintos a través del Grupo Compostela de Estudios sobre Imaginarios Sociales; así como por la perspectiva fenomenológica de Manuel Antonio Baeza; Charles Taylor con los imaginarios sociales modernos; Daniel Hiernaux y la misma autora, sobre los imaginarios urbanos.

Margarita Zires y Yael Merino en 2007 publican en la revista Versión nº 19, en el monográfico: Comunicación: imaginarios y representaciones sociales, el artículo denominado: “Referencias bibliográficas sobre el estudio del imaginario social”,  en este trabajo los autores presentan una serie de libros en español, en relación a las corrientes de pensamiento que se generaron a partir de Gilbert Durand y Cornelius Castoriadis, ya que “Dichas corrientes se caracterizan por conceder una importancia fundamental a la facultad de la imaginación del ser humano y destacan el papel constitutivo de lo imaginario en la construcción de la realidad social”(Zires y Merino, 2007: 341). Se incluyen referencias desde diferentes disciplinas que permiten comprender la configuración de la sociedad a partir de lo imaginario.

En la misma revista mencionada anteriormente Silvia Gutiérrez (2007), publica: “Las representaciones sociales: Panorama bibliográfico”. La autora indica que la noción de representación ocupa un lugar importante en las ciencias sociales y la teoría de las representaciones ha permitido realizar muchos estudios, “Las líneas de investigación de esta teoría son numerosas y variadas y si bien en la psicología social es donde más ejemplos encontramos, actualmente está teniendo una repercusión importante en varios campos de investigación” (Gutiérrez, 2007:315). Ofrece una revisión bibliográfica en lengua española organizada por temas, en los que se incluyen: Listado de artículos por temas; Aspectos teóricos; Propuestas metodológicas; Cultura/Identidad; Género; Educación/contexto escolar; Política y movimientos sociales; Comunicación; Lenguaje/Discurso; Salud pública, salud mental; Trabajo y prácticas profesionales. Problemas sociales; Pobreza; AIDS/SIDA; Medio ambiente; violencia; varios. Entrevistas. Libros. Tesis de grado; Maestría; Doctorado. Sitios Internet.

Maricela Perera en 2002, publica “A propósito de las representaciones sociales. Apuntes teóricos, trayectoria y actualidad”(La Habana: CIPS), en el que da a conocer una serie de abordajes teóricos del concepto desde E. Durkheim, S. Moscovici y D. Jodelet, esta última será quien sistematice las ideas de Moscovici e impulse una corriente desde París con un abordaje desde la etnometodología; también describe la existencia de estudios realizados en Suiza por Willem Doise en cuanto la inserción de las estructuras sociales en las representaciones, quienes trabajan desde una perspectiva estadística; y la corriente francesa liderada por Jean-Claude Abric desde una dimensión cognitivo-estructural en cuanto Teoría del Núcleo Central, aplicado entrevistas.

La autora hace un repaso por una serie de funciones, fuentes, estructuras, contenidos y mecanismos de formación de las representaciones sociales. Incluye un acápite sobre los estudios en la actualidad, en donde indica que:   “El volumen y ascendente cantidad de estudios que en el mundo se realizan y que en forma de libros, artículos en revistas, tesis de grado, maestría y doctorado, presentaciones en eventos, etc., recogen el quehacer en este campo. Hacer un levantamiento en tal sentido constituye en sí mismo un estudio serio y minucioso; muy lejos de nuestras modestas posibilidades de acceder a la literatura internacional y aquí justamente situamos el inconveniente que personalmente más nos impacta” (Perera, 2002:26). Sin embargo, menciona la Conferencia Internacional sobre Representaciones Sociales que se ha realizado en diferentes países incluyendo Brasil (1994) y México (1998), en donde se puede encontrar temas tales como: la ciencia, el saber académico/pensamiento o conocimiento popular; salud/enfermedad; El desarrollo humano; El campo educativo; El trabajo; Participación/ Exclusión social; y La cuestión comunitaria. Indica que específicamente en Cuba en la década de los noventa se ha investigado sobre salud, género-familia, vida cotidiana y el área político social.

Cabe mencionar que ya en 1997 Denis Jodelet y Jocelyne Ohana, publican en el libro Les représentations sociales (Paris: PUF), un capítulo denominado “Bibliographie générale sur les représentations sociales”, en donde publican una bibliografía  hasta 1996, fundamentalmente de libros y artículos en torno a las representaciones sociales, que provienen en su mayoría desde la psicología social.

Esta revisión de algunos trabajos que versan sobre estas materias nos permite afirmar que nos encontramos frente a un panorama amplio, pero que es posible abordar en un esfuerzo conjunto por identificar la investigación que se haya o se esté desarrollando en los diferentes países de Iberoamérica.

Marco teórico-conceptual

Debido a la existencia de múltiples nociones en torno a los imaginarios y representaciones sociales, tal como lo muestra el estado del arte desarrollado para este proyecto, sólo se presentan algunas pinceladas del nutrido campo teórico que se viene  desarrollando, especialmente a nivel iberoamericano, para tener algunas definiciones de referencia que nos permitan apreciar la fertilidad de los conceptos. Será tarea de este proyecto ir dilucidando los diferentes acercamientos teóricos y aplicaciones metodológicas en la investigación que se haya adelantado o se esté desarrollando.

Desde la visión fenomenológica de Manuel Baeza, los imaginarios sociales serían: “Construcciones fundacionales ex nihilo, ingenierías elementales con miras a contribuir a la inteligibilidad de lo constantemente experienciado, diversas composiciones que incorporan elementos heterogéneos que la actividad mental puede ser capaz de producir: creencias (categorías de “verdades” propias o indesmentibles), juicios, etc.” (Baeza, 2000: 21). También se establecerían como: “Composiciones ya socializadas en el tramado mismo de las relaciones sociales, con el propósito de dar inteligibilidad al cosmos, al mundo y a la sociedad, al mundo y a la naturaleza, a la vida desde sus orígenes y a la muerte” (Baeza, 2000: 33).  Baeza nos indica que el imaginario social es una manera en la cual las personas se representarían mentalmente el espacio y el tiempo, en lo que sería idear o imaginar socialmente, serían esquemas de inteligibilidad de la realidad,  articulando el pensamiento y la acción social.

Juan Luis Pintos, desde una perspectiva constructivista sistémica, define los imaginarios como: “aquellas representaciones colectivas que rigen los sistemas de identificación y de integración social, y que hacen visible la invisibilidad social” (Pintos, 1995: 8) y están siendo: “1.- Esquemas socialmente construidos, 2.- Que nos permiten percibir, explicar e intervenir, 3.- En lo que en cada sistema social diferenciado, 4. Se tenga por realidad” (Pintos, 2004: 20). Siguiendo a Pintos los imaginarios poseerían un elevado grado de abstracción, operan en un medio propio a cada sistema diferenciado, en donde se naturalizan formas de construcción de realidad a través de la comunicación. Esto hará que en el imaginario se encuentren o desencuentren elementos en base a diversos intereses.

Según Enrique Carretero: “Su naturaleza y su funcionalidad social estaría vinculada a un ámbito ideacional de la vida social a partir del cual se construye lo que es real para una determinada sociedad, otorgando a ésta una peculiar identidad. El dominio, entonces, en donde se circunscribe el imaginario social es el orden representacional de la vida social, el ámbito de las creencias y significados últimos fuertemente arraigados y compartidos por una determinada sociedad” (Carretero, 2009:43).  En este sentido son diversas las  acciones humanas que pueden alterar y construir imaginarios sociales en las sociedades, produciendo diferentes maneras de entender las interacciones sociales, “la revitalización de lo imaginario juega un papel fundamental en los procesos de legitimación y transgresión del orden social” (Carretero, 2003: 87), contando, agrega el autor, con la capacidad de doblar la realidad instituida.

Carretero (2011) a través de su obra El orden social en la posmodernidad. Ideología e imaginario social (Barcelona: Erasmus), nos ofrece un amplio recorrido en torno al concepto del imaginario social en el pensamiento sociológico francés,  en el que se puede incluir autores tales como  Gilbert Durand, Cornelius Castoriadis, George Balandier, Michel Maffesoli, los cuales aportan múltiples concepciones teóricas.

Un ejemplo de articulación teórica-empírica es el trabajo de Armando Silva con su perspectiva  de los imaginarios urbanos, en donde reconoce que “bien puede aceptarse que en la ciudad hay un proceso de selección y reconocimiento que va construyendo ese objeto simbólico llamado ciudad; y que en todo símbolo o simbolismo subsiste un componente imaginario”(Silva, 2006:97), el autor propone que la percepción imaginaria está en relación con lo empírico, ante lo cual hay que considerar los puntos de vista y la percepción urbana, ante lo cual indica que “Elaborar los imaginarios no es una cuestión caprichosa. Obedece a reglas y formaciones discursivas y sociales muy profundas, de honda manifestación cultural” (Silva: 2006:99).

Sobre representaciones sociales se le atribuye a Serge Moscovici ser el que inicia una corriente de pensamiento en torno a este concepto que parte desde ámbito de la psicología social; estas serían “Entidades casi tangibles.  Circulan, se cruzan y se cristalizan sin cesar en nuestro universo cotidiano a través de una palabra, un gesto,   un encuentro.  La mayor parte de las relaciones sociales estrechas, de los objetos producidos o consumidos, de las comunicaciones intercambiadas  están  impregnadas  de  ellas.  Sabemos  que corresponden, por una parte, a la sustancia simbólica que entra en su elaboración y, por otra, a la práctica que produce dicha sustancia, así como la ciencia o los mitos corresponden a una práctica científica y mítica” (Moscovici, 1979:27). Configuraciones que se irían organizando en relación a un cruce de elementos sociológicos y psicológicos, indica el autor.

Las representaciones suponen una serie de niveles conceptuales que se van ajustando a los diferentes contextos en los que se investigue, según la investigadora Lidia Girola, las representaciones sociales  “implican una selección y acentúan características que se consideran relevantes con respecto a un objeto, a una idea o a una situación. Naturalizan, vuelven convencionalmente aceptada la percepción de esas características y a partir de eso, proponen modelos y modos de interpretación de la experiencia, que pueden convertirse en estereotipos o clichés, que homogeneizan la percepción de la realidad por parte de los individuos involucrados, y por lo tanto, orientan su acción” (Girola, 2012:407).

Las representaciones pueden estar presentes en diferentes niveles, desde la perspectiva de Denise Jodelet “la representación puede referirse a tres esferas de pertenencia: a la subjetividad, a la de la intersubjetividad y a la de la transubjetividad” (Jodelet, 2007:205). Según la autora en la subjetividad el sujeto construye las representaciones; en la intersubjetividad las representaciones son elaboradas en la interacción, con la posibilidad de significaciones consensuales; la esfera trans-subjetiva pertenece al espacio social y público donde las representaciones pueden estar en los medios, en las presiones ideológicas, en diferentes relaciones sociales y de poder, “Estas tres esferas se cruzan y se combinan en la elaboración de las representaciones sociales en contextos concretos de vida y en relación con objetos que tienen una relevancia significativa para los sujetos y grupos”(Jodelet; 2007:208).

Sandra Araya (2002), quien en su obra Las representaciones sociales: Ejes teóricos para su discusión (Costa Rica: FLACSO), las define como “sistemas cognitivos en los que es posible reconocer la presencia de estereotipos, opiniones, creencias, valores y normas que suelen tener una orientación actitudinal positiva o negativa. Se constituyen, a su vez, como sistemas de códigos, valores, lógicas clasificatorias, principios interpretativos y orientadores de las prácticas, que definen la llamada conciencia colectiva, la cual se rige con fuerza normativa en tanto instituye los límites y las posibilidades de la forma en que las mujeres y los hombres actúan en el mundo” (Araya, 2002:11). Esta autora ofrece un amplio abanico teórico en relación a sus alcances conceptuales, enfoques de estudio y técnicas de recolección de datos y métodos y formas de análisis.

Metodología

En el trabajo de elaboración del estado del arte se hará una recuperación, en los diferentes países del contexto iberoamericano, de las experiencias de investigación aplicada que se hayan o se estén llevado a cabo, tomando como referencia las sugerencias de Absalón Jiménez, en cuanto: “primero desarrollar una contextualización de la temática clasificando el tipo de textos, autores, metodologías, marcos de referencia conceptual y niveles conclusivos de las diversas investigaciones; en segundo lugar dicha ubicación de información nos permite  establecer una clasificación del tipo de trabajos consultado sus convergencias y divergencias conceptuales, metodológicas y conclusivas; en tercer lugar, se sugiere una categorización de los trabajos partiendo de las categorías internas de cada uno de los textos, lo que nos permite establecer el aporte que ofrecen desde la panorámica sociocultural en el área de investigación que se desarrolla” (Calvo, 2003, en Jiménez, 2004:37).

El enfoque metodológico puede variar en cuanto a la forma de construcción del estado del arte, al respecto Jiménez (2004),  indica que no hay una metodología única para la construcción de un estado del arte, sin embargo, se debe tener claridad en la pregunta, sistematicidad en la lectura de los textos y en la captura y utilización de la información contenida, así como la confiabilidad de quien los interpreta. Recomienda que el acercamiento a los textos se realice desde la hermenéutica, ya que los textos “constituyen formas de abordaje previas que contienen análisis, conceptos, categorías, hipótesis y hasta teorías” (Jiménez, 2004:39).  El autor indica que este proceso incluye un balance de textos en donde hay que considerar condiciones culturales, políticas y sociales.

Héctor Cárcamo (2005:207) apunta que “la hermenéutica puede ser asumida a través de un método dialéctico que incorpora a texto y lector en un permanente proceso de apertura y reconocimiento” en un permanente siendo, es decir, como un proceso en construcción. Como indica el autor “la hermenéutica, o más bien, quien la utilice deberá procurar comprender los textos a partir del ejercicio interpretativo intencional y contextual” (Cárcamo: 2005:207). En este proceso Cárcamo describe la importancia de la focalización de aquello que se precisa interpretar, el cual se presenta como el proceso fundamental de este análisis, ya que tiene como finalidad generar entendimiento.

El margen temporal de cobertura dependerá de cada país y su historicidad científica, ya que se pueden presentar periodos en los cuales se haya despertado el interés o la necesidad de aplicar las diferentes perspectivas teóricas y metodológicas en torno al imaginario y las representaciones sociales.

Cronograma

Periodo: octubre 2015 a septiembre 2016

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Bibliografía

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[3] http://www.yle-seti-imaginario.org/

[4] http://www.gripal.ca/

[5] http://www.unal.edu.co/ces/index.php/investigacion/estructura/grupos/217

[6] http://www.ub.edu/poderirepresentacions/?lang=es

[7] http://cri.u-grenoble3.fr/

[8] http://phantasma.lett.ubbcluj.ro/

[9] http://www.iulm.it/wps/wcm/connect/masterit/cattedra+unesco/home

[10] https://imaginariosyrepresentaciones.wordpress.com/

[11] La visita se realizó del 23 al 25 de septiembre de 2015.  Al respecto aparece una nota de prensa en el periódico institucional de la USTA: “Facultad de Sociología en 20 años de la Revista Estudios Bolivianos” http://tomasnoticias.usta.edu.co/index.php/2014-09-18-22-33-11/997-facultad-de-sociologia-en-20-anos-de-la-revista-estudios-bolivianos

[12] Se buscará el apoyo de la Facultad de Sociología y la editorial de la USTA para la edición del libro, el cual se esperaría para el segundo semestre de 2016; fecha en la cual se ha planificado un encuentro en Bogotá de los diferentes representantes de la red para presentar el libro y discutir los estatutos definitivos de la red, así como empezar a organizar grupos de trabajo.


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